No bote la plata. Ofrece masaje y es ella la que te abre la puerta. Hace la primera parte del masaje pero llega la parte "erótica" y dice que tiene que salir de la habitación. Cuando vuelve, entra es una masajista completamente distinta. Como la habitación tiene una luz tenue, tuve que mirar dos veces para dar crédito a lo que estaba pasando. Caí redondito. Dejé que acabara el masaje y me fui sin hacer problema para evitarme líos. Salí completamente decepcionado porque había tenido buenas experiencias en esa casa y llevaba 2 o 3 meses esperando ir. No recuerdo donde leí una buena reseña que me alentó a ir. Quedan advertidos para que no pierdan la plata. La casa es en Belén San Bernardo. 3024837100