Vaya, tampoco es algo grave ni exagerado, y más si ya está avisado.
A mí sí me pasó que, en el momento en que me di cuenta, ya no disfruté. Estaba todo azarado por eso que tenía en la espalda y en el culo, y tampoco quise preguntarle para no terminar de matar el momento o incomodarla. Tenía...