¿Qué tal mis camaradas enfermos de lo carnal, siempre buscando qué detonar?
Hoy les vengo a hablar de Zafiro.
Les confieso que tenía mis dudas de pedir el servicio. Vi su foto en Canela Spa y me parecía linda, con ese cabello crespo y aire sexy, pero algo no me terminaba de convencer. Entre sus adicionales destacaban show lésbico, oral natural y “llegada en cuerpo”. Me cancelaron unos planes de trabajo y dije: bueno, que sea lo que Diablo quiera.
Llega Zafiro a casa.
Servicio de 250, domicilio incluido.
Chica bajita, de 1.53, morena, sonriente, simpática, un amor… casi tierna. Pensé: me tocó la tranquilita, pero igual, se veía buena vibra.
Comenzamos con el masaje posterior. Muy agradable, profesional, todo normal… pero yo seguía frío. Después de unos diez minutos me dice que me voltee. Lencería puesta, actitud relajada, carisma al tope. Pero aún no estaba para partir panela .
Empieza con el masaje por delante, con aceite, movimientos suaves. Y ahí cambió todo. Se puso más...