Novedades
Catador de Prepagos

Catador de Prepagos

Participa en Conversaciones y Comparte Experiencias sobre Escorts y prostitutas en Medellín y Colombia.

Valery 3226953061 por Bluchange

Teléfono (WhatsApp)
Cosa que se volvió de moda y me parece muy feo esa cosa de los labios inyectados, me parece lo más mañe qué las peladas puedes hacerse, al momento del sexo no me desagrada del todo pero para mi monda no va
 
Ome muy buena la reseña. Pero nooo la madre yo no espero todo ese tiempo y menos si me hicieron esperar el dia anterior. Cuando una chica me sale con esas le digo "siii hagale que mañana nos vemos" y yo es buscando otra SS. Noooo devolverse a la casa con ganas es lo peor que le puede pasar a uno. Nooooo hombreeeee
 
NOMBRE: — Valery

NÚMERO: —+57 322 6953061 Ellas Erotic Belen

TARIFA: — 190K + 60K oral natural

EDAD: — 18-19

LUGAR: Ellas Erotic

CARA: — 8/10

CUERPO: —9/10

SERVICIO:

Introducción:
Bueno, parce, la vuelta fue que intenté agendar a esta chusca nueva, Valery, que dizque acababa de arrancar en Ellas. La vieja brega en la sede de Belén (la misma donde quedaba el antiguo Purple Elixir, pa' los que se ubican, cruzando la calle y subiendo un cacho desde el Centro Comercial Los Molinos).

Un martes le tiré mensaje Whatsapp a la 1:00 p.m. y cuadré cita pa' las 3:00 p.m. Luego me la corrieron pa' las 4:00 p.m., y después pa' las 4:30 p.m. Al final, dizque disque se les armó un problemita, me pidieron mil excusas y me cancelaron la movida. Quedé más entabicado que berraco porque yo iba con toda la sed de monte a estrenar esa flaca chiquitica y entradita en carnes (bueno, flaquita tipo spinner).

Listo, me dejaron plantado. A los dos días, un viernes, vi que otra vez estaba disponible en el sistema. Le conté al man de los chats todo el chiste de la vez pasada y me juraron por la Virgencita que esta vez sí era fija. La agendé a las 4:30 p.m. Como a la hora me la cambiaron pa' las 5:30 p.m., pero con la promesa de que ya no se movía ni a bala.

Llegué religiosamente a las 5:30 p.m. La berraca no estaba lista, así que me tocó esperarla sentadito en una de esas salas de espera que acaban de remodelar.

Apareció a eso de las 5:40 p.m. DIOS! Ella apenas mide 1,52 metros y tiene el cabello negro azabache, bien liso, recogido en una cola de caballo. ¡Qué chispa de vieja tan mamasita! Está bien cerquita de ser una miniatura, puras tetitas paraditas y llenitas (como copa A). Eso sí: se acababa de hacer la carnosidad de la nariz y todavía tenía una tirita transparente de micropore en el puro puente, más un combo de ácido hialurónico en los labios que parecía que la había picado una colmena de abejas. ¡Seguro por eso fue el retraso del día anterior, andaba donde el cirujano!

Como no había habitaciones desocupadas, nos tocó dar vuelta por todo el lugar buscando un hueco. Eran las 5:45 p.m. Al fin me metí a una pieza al fondo y la vieja se me perdió. Desde afuera se escuchaba a todas las prepagos recocochando, riéndose a carcajadas de hiena y colgando sábanas recién lavadas. ¡Imposible concentrarse ni coger el hilo con ese tierrero de ruido afuera!

Volvió como a las 5:50 p.m. Para ese momento ya llevaba 20 minutos comiendo banca. Le reclamé que ese tierrero de gente hablando duro me tenía desconcentrado, así que me sugirió subir a un cuartico en el segundo piso. Antes de arrancar, le puse los puntos sobre las íes: "Vea, mija, esto no me lo va a descontar de la hora, ¿cierto? El reloj empieza a correr cuando empecemos a darle, ¿o qué?". Y me soltó: "Tranquilo, mi amor, no se preocupe que el tiempo arranca cuando empecemos de verdad. Yo sé que la pieza no estaba lista ni nada...".

Servicio:
Bueno, al fin a las 6:00 p.m. entramos a un cuarto arriba que yo ya me lo conocía de memoria: el que tiene la cama grandota y ducha propia adentro, una berraquera pa' no tener que salir empeloto a lavarse. Ella estaba engalanada con una batica negra transparente, debajo un brasiercito negro y unas tanguitas chiquitas que se le veían cada vez que se giraba. Empezó a perrear y a restregarme ese culito flaco contra el bulto. Bien ahí. Nos dimos sus buenos besos, de esos de noviecitos. Me sorprendió la berraquera y la pasión que le metía para la edad que tiene. Aunque tenía los labios bien soplados, chupar esa jeta era un vacán. Nos mirábamos a los ojos y se le nota que se estaba mojando solita.

Con sus 41 kilo de peso me intentó empujar hacia la cama, y de una me metió la mano, me quitó los bóxers, se arrancó la tanga, se encorvó y se fue derechito a cock. Le echó una ojeada al bicho, vio que estaba bien aceitadito y limpio, y me lo devoró despacio. Se agachó de medio lado y en el espejo de cuerpo entero se le alcanzaba a ver esa rendijita de chocha tan chula. Una concha "interna" de esas clásicas en forma de boca de Homero Simpson acostado, donde no se ve ni clítoris ni labios grandes hasta que no le abre la jeta a esa mazorca con las dos manos bien abiertas. Me hizo una mamada de unos 5 minutos ricos, combinando mordisquitos, chupadas y hasta pasándole la lengua por las güevas. Caballeros, anoten el dato: si van completamente rasurados, les hacen un aseo oral de primera y les chupan las bolas sin necesidad de rogar.

Le metí mano a la cuca y ya estaba chorreando de la emoción. Cogió el condón, me lo puso, me lo besó otro poquito y sacó el lubricante. No me cabía en la cabeza lo minúscula que tenía la cintura esa berraca: cuando nos pusimos en modo cuatro caí en cuenta de que uno le abarca toda la cintura con una sola mano, por delante y por detrás. ¡Una locura que una flaca de esas todavía aguante semejante mandada de bicho!

Pasamos por todas las posturas: encima, de ladito, en la orilla de la cama. Tiene una panocha joven, bien caliente, que se le nota el rosadito de lo fresquita que está.

Al final decidí corrérsele en las tetas y en la panza. Me senté al borde de la cama, le alcé las patas y miraba cómo se le movía la barriga arriba y abajo con cada estocada.Se veía de lo más tierna y hermosa con esa crema por todo el pecho. Se fue a lavar, me trajo una toalla y aproveché para meterme a la ducha del cuarto (un puntazo a favor que tenga baño propio).

CONCLUSION:
Quedé tirado descansando y apenas marcaba las 6:29 p.m. cuando la vieja suelta: "amor, ya nos tocó salir."

Yo puse cara de "Qué putas", me emputé de una y le solté: "Vea, esto era exactamente lo que le advertí que no iba a pasar"

La vieja vio que la cosa pintaba fea, me puse la ropa a las carreras y salí volando de esa pieza. Me abrió la puerta muy amablemente, pero ni por el berraco le di el besito de despedida ni nada. Me largué rebotado.
A mí me importa un culo qué tan buena esté una vieja: si me roban tiempo con maricadas, la reseña se va al piso. ¡Que se vayan a comer mierda! Eso le quita toda la magia al rato.Al día siguiente puse la queja por WhatsApp en Ellas y, para sorpresa mía, me mandaron un cupón de descuento que dejó la boleta como en 80 Luquitas, ¡aunque no lo crean!
En fin, resumiendo: si logra agendar a esta culicagada sin que la dejen plantada, hágale sin mente. Pero pille que los viernes por la noche es imposible porque todo el mundo cae a usar las piezas; toca buscar hora valle si no quiere que lo saquen a empujones y con afán.
Bua, esa nena es linda y esa vagina parece de película porno , pero es más relojera que un putas.
 
NOMBRE: — Valery

NÚMERO: —+57 322 6953061 Ellas Erotic Belen

TARIFA: — 190K + 60K oral natural

EDAD: — 18-19

LUGAR: Ellas Erotic

CARA: — 8/10

CUERPO: —9/10

SERVICIO:

Introducción:
Bueno, parce, la vuelta fue que intenté agendar a esta chusca nueva, Valery, que dizque acababa de arrancar en Ellas. La vieja brega en la sede de Belén (la misma donde quedaba el antiguo Purple Elixir, pa' los que se ubican, cruzando la calle y subiendo un cacho desde el Centro Comercial Los Molinos).

Un martes le tiré mensaje Whatsapp a la 1:00 p.m. y cuadré cita pa' las 3:00 p.m. Luego me la corrieron pa' las 4:00 p.m., y después pa' las 4:30 p.m. Al final, dizque disque se les armó un problemita, me pidieron mil excusas y me cancelaron la movida. Quedé más entabicado que berraco porque yo iba con toda la sed de monte a estrenar esa flaca chiquitica y entradita en carnes (bueno, flaquita tipo spinner).

Listo, me dejaron plantado. A los dos días, un viernes, vi que otra vez estaba disponible en el sistema. Le conté al man de los chats todo el chiste de la vez pasada y me juraron por la Virgencita que esta vez sí era fija. La agendé a las 4:30 p.m. Como a la hora me la cambiaron pa' las 5:30 p.m., pero con la promesa de que ya no se movía ni a bala.

Llegué religiosamente a las 5:30 p.m. La berraca no estaba lista, así que me tocó esperarla sentadito en una de esas salas de espera que acaban de remodelar.

Apareció a eso de las 5:40 p.m. DIOS! Ella apenas mide 1,52 metros y tiene el cabello negro azabache, bien liso, recogido en una cola de caballo. ¡Qué chispa de vieja tan mamasita! Está bien cerquita de ser una miniatura, puras tetitas paraditas y llenitas (como copa A). Eso sí: se acababa de hacer la carnosidad de la nariz y todavía tenía una tirita transparente de micropore en el puro puente, más un combo de ácido hialurónico en los labios que parecía que la había picado una colmena de abejas. ¡Seguro por eso fue el retraso del día anterior, andaba donde el cirujano!

Como no había habitaciones desocupadas, nos tocó dar vuelta por todo el lugar buscando un hueco. Eran las 5:45 p.m. Al fin me metí a una pieza al fondo y la vieja se me perdió. Desde afuera se escuchaba a todas las prepagos recocochando, riéndose a carcajadas de hiena y colgando sábanas recién lavadas. ¡Imposible concentrarse ni coger el hilo con ese tierrero de ruido afuera!

Volvió como a las 5:50 p.m. Para ese momento ya llevaba 20 minutos comiendo banca. Le reclamé que ese tierrero de gente hablando duro me tenía desconcentrado, así que me sugirió subir a un cuartico en el segundo piso. Antes de arrancar, le puse los puntos sobre las íes: "Vea, mija, esto no me lo va a descontar de la hora, ¿cierto? El reloj empieza a correr cuando empecemos a darle, ¿o qué?". Y me soltó: "Tranquilo, mi amor, no se preocupe que el tiempo arranca cuando empecemos de verdad. Yo sé que la pieza no estaba lista ni nada...".

Servicio:
Bueno, al fin a las 6:00 p.m. entramos a un cuarto arriba que yo ya me lo conocía de memoria: el que tiene la cama grandota y ducha propia adentro, una berraquera pa' no tener que salir empeloto a lavarse. Ella estaba engalanada con una batica negra transparente, debajo un brasiercito negro y unas tanguitas chiquitas que se le veían cada vez que se giraba. Empezó a perrear y a restregarme ese culito flaco contra el bulto. Bien ahí. Nos dimos sus buenos besos, de esos de noviecitos. Me sorprendió la berraquera y la pasión que le metía para la edad que tiene. Aunque tenía los labios bien soplados, chupar esa jeta era un vacán. Nos mirábamos a los ojos y se le nota que se estaba mojando solita.

Con sus 41 kilo de peso me intentó empujar hacia la cama, y de una me metió la mano, me quitó los bóxers, se arrancó la tanga, se encorvó y se fue derechito a cock. Le echó una ojeada al bicho, vio que estaba bien aceitadito y limpio, y me lo devoró despacio. Se agachó de medio lado y en el espejo de cuerpo entero se le alcanzaba a ver esa rendijita de chocha tan chula. Una concha "interna" de esas clásicas en forma de boca de Homero Simpson acostado, donde no se ve ni clítoris ni labios grandes hasta que no le abre la jeta a esa mazorca con las dos manos bien abiertas. Me hizo una mamada de unos 5 minutos ricos, combinando mordisquitos, chupadas y hasta pasándole la lengua por las güevas. Caballeros, anoten el dato: si van completamente rasurados, les hacen un aseo oral de primera y les chupan las bolas sin necesidad de rogar.

Le metí mano a la cuca y ya estaba chorreando de la emoción. Cogió el condón, me lo puso, me lo besó otro poquito y sacó el lubricante. No me cabía en la cabeza lo minúscula que tenía la cintura esa berraca: cuando nos pusimos en modo cuatro caí en cuenta de que uno le abarca toda la cintura con una sola mano, por delante y por detrás. ¡Una locura que una flaca de esas todavía aguante semejante mandada de bicho!

Pasamos por todas las posturas: encima, de ladito, en la orilla de la cama. Tiene una panocha joven, bien caliente, que se le nota el rosadito de lo fresquita que está.

Al final decidí corrérsele en las tetas y en la panza. Me senté al borde de la cama, le alcé las patas y miraba cómo se le movía la barriga arriba y abajo con cada estocada.Se veía de lo más tierna y hermosa con esa crema por todo el pecho. Se fue a lavar, me trajo una toalla y aproveché para meterme a la ducha del cuarto (un puntazo a favor que tenga baño propio).

CONCLUSION:
Quedé tirado descansando y apenas marcaba las 6:29 p.m. cuando la vieja suelta: "amor, ya nos tocó salir."

Yo puse cara de "Qué putas", me emputé de una y le solté: "Vea, esto era exactamente lo que le advertí que no iba a pasar"

La vieja vio que la cosa pintaba fea, me puse la ropa a las carreras y salí volando de esa pieza. Me abrió la puerta muy amablemente, pero ni por el berraco le di el besito de despedida ni nada. Me largué rebotado.
A mí me importa un culo qué tan buena esté una vieja: si me roban tiempo con maricadas, la reseña se va al piso. ¡Que se vayan a comer mierda! Eso le quita toda la magia al rato.Al día siguiente puse la queja por WhatsApp en Ellas y, para sorpresa mía, me mandaron un cupón de descuento que dejó la boleta como en 80 Luquitas, ¡aunque no lo crean!
En fin, resumiendo: si logra agendar a esta culicagada sin que la dejen plantada, hágale sin mente. Pero pille que los viernes por la noche es imposible porque todo el mundo cae a usar las piezas; toca buscar hora valle si no quiere que lo saquen a empujones y con afán.
Tanto problema para comerse una chimba 🤣🤣
 
Atrás
Arriba