Con todo respeto: a los que critican mi celulitis, les invito a mirarse al espejo con la misma honestidad.
Allí suelen estar los mismos complejos que proyectan.
Gorditos, barrigones, mal aliento, pene pequeño… y en casa con mujeres que ni remotamente se me parecen.
Nadie les dice nada, ¿verdad?
Pues yo igual los atiendo con cariño y profesionalismo.
Dejen de proyectar su inseguridad en el cuerpo de una mujer, tengan un poco más de conciencia: la perfección no existe.
