probandoando
Parroquiano
- Puntaje
- 11
“SI SEÑORES… tal cual como lo leen en el título… ¡me enamoré de una put* ! 
Eso pasó el jueves 14 mayo 2026 . Yo no soy de Medellín, entonces me quedé en un hotel del centro por tres días. Ese día había concierto de Maluma en la Plaza Botero, y siendo como las ocho y media de la noche dije: ‘nah, voy a ir a chismosear a ver qué ambiente hay’.
Agarré doscientas lucas y me fui pa’ allá.
Estando ahí, solo, en un ambiente pesadito… vi pasar una flaquita, blanquita, jovencita… muy linda pa’ mi gusto. No le puse mucha atención y seguí en lo mío. Me tomé un par de cervezas y cuando ya me iba a devolver pal hotel… la veo otra vez con otras dos peladas más.
Ahí fue donde me llené de valor, como buen primíparo… caminé rápido, las esperé y le dije:
—Hola… ¿estás trabajando?
Y ella se empezó a reír:
—Jajajá, mucho gusto, me llamo Sara.
Parce… casi me muero de la pena.
Me dijo que no trabajaba ahí, que solo había ido a ver a Maluma. Pero después me contó que sí trabajaba los fines de semana en Parque Lleras.
Ahí ya me relajé.
Me pidió ochenta más hotel. Yo le ofrecí sesenta. Me vaciló un rato pero después dijo que sí.
Nos fuimos pa’ una pieza que una amiga recomendó. Pagué la habitación, nos dijeron cuál era… y nos perdimos buscando, jajajá. Claramente ella tampoco conocía eso.
Cuando ya nos estábamos quitando la ropa… nos miramos los dos y fue como:
‘Uy no… aquí no’.
Entonces le propuse que más bien me visitara en el hotel donde yo estaba, que quedaba a un par de cuadras. Me dijo:
—Bueno, pero más tardecito, cuando me despegue de mis amigas.
Y yo, molestando, le dije:
—Pues llévelas también.
Y me respondió:
—Hágale.
Yo me reí creyendo que estaba mamando gallo.
Nos volvimos a vestir, me devolvió la plata, intercambiamos WhatsApp y salimos. Afuera estaba una de las amigas, y Sara le dice:
—Oe, ¿qué? ¿Vamos a hacer un trío?
La otra me mira… y casi de una dice:
—Sí.
Yo por dentro: ‘¿Qué está pasando, Dios mío?’
Cuadramos y pidieron cien por cada una. O sea, doscientas lucas.
Obvio acepté de una.
Como a las once y media les escribí por WhatsApp y me llamaron casi enseguida:
—¡Ya vamos!
Yo estaba nervioso porque era la primera vez pagando por sexo.
A los cinco minutos llegaron al hotel esas dos bellezas. La amiga era venezolana… y parce, se veía menor, me tocó pedir cédula porque no aparentaba la edad.
Después nos fuimos pa’ un motel del centro, el Motel Spesial, y pedimos habitación con jacuzzi.
Nos quedamos hablando como cuarenta minutos, riéndonos, entrando en confianza… hasta que bueno… pasó lo que tenía que pasar.
Y ahí empezó mi perdición.
Esa mujer tomó el control completamente. Tenía una seguridad, una actitud… mejor dicho, me dejó loco. Yo ya estaba tragado ahí mismo.
Y bueno… después de toda la locura, cuando ya quedé descargadito y tranquilo, me acompañaron otra vez al hotel para pagarles… y ahí terminó todo.
Pero aquí viene lo triste.
A los dos días le hablé por WhatsApp pa’ ver si nos volvíamos a ver… y me bloqueó.
Bloqueado y engatusado parce.
Y le digo una cosa: si esa mujer hoy me pide quinientas lucas… se las doy sin pensarlo.
Lástima por mí que me bloqueó…
y lástima por ella por el marrano que perdió.
Y desde entonces, cada vez que vaya a Medellín… voy a volver al Lleras a buscarla hasta volverla a encontrar.”
NOMBRE: — "SARA"
NÚMERO: — TERMINA EN 7481
TARIFA: — 100.000
EDAD: — 22.000
LUGAR: — MEDELLIN CENTRO
CARA: — 9/10
CUERPO: —8/10
CONCLUSION: —QUEDE FASCINADO
Eso pasó el jueves 14 mayo 2026 . Yo no soy de Medellín, entonces me quedé en un hotel del centro por tres días. Ese día había concierto de Maluma en la Plaza Botero, y siendo como las ocho y media de la noche dije: ‘nah, voy a ir a chismosear a ver qué ambiente hay’.
Agarré doscientas lucas y me fui pa’ allá.
Estando ahí, solo, en un ambiente pesadito… vi pasar una flaquita, blanquita, jovencita… muy linda pa’ mi gusto. No le puse mucha atención y seguí en lo mío. Me tomé un par de cervezas y cuando ya me iba a devolver pal hotel… la veo otra vez con otras dos peladas más.
Ahí fue donde me llené de valor, como buen primíparo… caminé rápido, las esperé y le dije:
—Hola… ¿estás trabajando?
Y ella se empezó a reír:
—Jajajá, mucho gusto, me llamo Sara.
Parce… casi me muero de la pena.
Me dijo que no trabajaba ahí, que solo había ido a ver a Maluma. Pero después me contó que sí trabajaba los fines de semana en Parque Lleras.
Ahí ya me relajé.
Me pidió ochenta más hotel. Yo le ofrecí sesenta. Me vaciló un rato pero después dijo que sí.
Nos fuimos pa’ una pieza que una amiga recomendó. Pagué la habitación, nos dijeron cuál era… y nos perdimos buscando, jajajá. Claramente ella tampoco conocía eso.
Cuando ya nos estábamos quitando la ropa… nos miramos los dos y fue como:
‘Uy no… aquí no’.
Entonces le propuse que más bien me visitara en el hotel donde yo estaba, que quedaba a un par de cuadras. Me dijo:
—Bueno, pero más tardecito, cuando me despegue de mis amigas.
Y yo, molestando, le dije:
—Pues llévelas también.
Y me respondió:
—Hágale.
Yo me reí creyendo que estaba mamando gallo.
Nos volvimos a vestir, me devolvió la plata, intercambiamos WhatsApp y salimos. Afuera estaba una de las amigas, y Sara le dice:
—Oe, ¿qué? ¿Vamos a hacer un trío?
La otra me mira… y casi de una dice:
—Sí.
Yo por dentro: ‘¿Qué está pasando, Dios mío?’
Cuadramos y pidieron cien por cada una. O sea, doscientas lucas.
Obvio acepté de una.
Como a las once y media les escribí por WhatsApp y me llamaron casi enseguida:
—¡Ya vamos!
Yo estaba nervioso porque era la primera vez pagando por sexo.
A los cinco minutos llegaron al hotel esas dos bellezas. La amiga era venezolana… y parce, se veía menor, me tocó pedir cédula porque no aparentaba la edad.
Después nos fuimos pa’ un motel del centro, el Motel Spesial, y pedimos habitación con jacuzzi.
Nos quedamos hablando como cuarenta minutos, riéndonos, entrando en confianza… hasta que bueno… pasó lo que tenía que pasar.
Y ahí empezó mi perdición.
Esa mujer tomó el control completamente. Tenía una seguridad, una actitud… mejor dicho, me dejó loco. Yo ya estaba tragado ahí mismo.
Y bueno… después de toda la locura, cuando ya quedé descargadito y tranquilo, me acompañaron otra vez al hotel para pagarles… y ahí terminó todo.
Pero aquí viene lo triste.
A los dos días le hablé por WhatsApp pa’ ver si nos volvíamos a ver… y me bloqueó.
Bloqueado y engatusado parce.
Y le digo una cosa: si esa mujer hoy me pide quinientas lucas… se las doy sin pensarlo.
Lástima por mí que me bloqueó…
y lástima por ella por el marrano que perdió.
Y desde entonces, cada vez que vaya a Medellín… voy a volver al Lleras a buscarla hasta volverla a encontrar.”
NOMBRE: — "SARA"
NÚMERO: — TERMINA EN 7481
TARIFA: — 100.000
EDAD: — 22.000
LUGAR: — MEDELLIN CENTRO
CARA: — 9/10
CUERPO: —8/10
CONCLUSION: —QUEDE FASCINADO